domingo, 11 de septiembre de 2011

SE VA PARA BARRANQUILLA

Eran noches de vinilo. Noches de luna negra y encuentros. Giratoria y redonda “la noche noche nochera” Tiempos de existencia negra, de baile al son de un disco negro, invento último de una negra época. Pick-up de aquel entonces. Cuando Franco, Solís, Fraga Iribarne. “Se va para Barranquilla, se va el caimán, se va el caimán” Inocente la cancioncilla aquella. Prohibida. Algún censor interpretó que el que se iba era Franco. Y la vetó. Hubo que archivar el vinilo circular. Nos pisaron el alma. Tumbaron noches de amor. Nos arrancaron el primer trago de vino y sexo. Y dejó de sonar cuando el NODO ensalzaba las virtudes del dictador y adorábamos todos al fundamentalista de El Pardo

Se reirán los jóvenes que lean este artículo. Bienaventurados los que pueden sonreír porque de ellos será el mundo. Se acordarán algunos con pena en el costado. Costó lágrimas, silencio, mucho silencio, porque el compañero no era compañero, era a lo mejor un chivato, un político social, un amigo-enemigo, camisa azul, correaje brillante como las botas del general-generalísimo. Costó saltar las fronteras huyendo de perros perseguidores, adiestrados en venganzas, en calumnias que costaban cárcel, pan y azúcar moreno. Todos desconfiábamos de todos. Nadie era prójimo. Llevaban charreteras y desenfundaban pistolas negras, muy negras, de la época negra y el vinilo.

Fraga estaba allí. Albacea de la España una, grande y libre. Dueño-heredero de la calle. Impasible el ademán. Dicen que le cabía el estado en la cabeza. Pero en el centro de esa cabeza estaba la guardia mora, amparando al detector de las hordas judeomasónicas, al caudillo católico-apostólico-romano, bendito por los siglos de los siglos. Puerta del Sol convertida en calabozo humillante de quien se atrevía a pensar, a soñar una España diferente, abierta como una madre pariendo libertad. Fraga estaba allí, abortando el perfume de una vida inventada, caliente como un pan de pueblo áspero, prohibiendo canciones sencillas, en el pick-up sabático de algún baile enamorado, multando los besos de los parques, castigando los pechos acariciados en la esquina de una noche de luna llena.

Fraga se va. Colaboró –es verdad- a implantar la democracia. Pero cuando la democracia ya estaba aquí. Por ella lucharon Felipe, Santiago, Pasionaria, Camacho los que murieron frente al anonimato de una tapia blanca, los que fueron enterrados en una tierra sin nombre. No. Fraga no luchó por la libertad.

José Bono, el que por fin también se va, el que nunca supo dónde estaba, el que nunca supimos qué pensaba, mitad socialista mitad Fidalgo-sindicalista-aznarista, le ha enviado una carta al “patriota de bien” porque "sería mezquino hurtarte el reconocimiento que merece el trabajo que has hecho a favor de la convivencia y de la construcción de una España en la que quepamos todos, sin sectarismos ni exclusiones". Y le da las gracias por haber colaborado "a que llegase la democracia" a España, por haber trabajado "para que los extremismo se encauzaran en medida muy relevante". Lo encomienda a “Dios, camino y vida en el que ambos creemos” Lo dice Bono.

Creo profundamente en el ser humano y en su conversión. También en el viraje político. Y admito el cambio, sincero o estratégico, de Fraga. Pero no puedo admitir que este último reducto del franquismo luchara y contribuyera a la llegada de la democracia.

Se va Bono, injertado de frases comunes, de un cristianismo ornamental, de repeticiones por sabidas carentes de sentido. Me alegro. Ojalá alguien le escriba una carta llena de verdades, sin anestésicos, literaria y brillante.

Se va Fraga. La historia archiva vinilos, calabozos, calles-propiedad, besos castigados, abrazos separados por una censura inhumana. Me alegro también. La libertad termina triunfando. Fraga se va haciendo un brindis desde la sombra sombría de aquel ruedo negro. A lo mejor las compañías de disco la ponen otra vez de moda: “Se va para Barranquilla…”

6 comentarios:

Mar de Rojan... dijo...

Dos personajes retratados "destacados históricos" ¿será por que no los hubo mejores? Ya sabemos mucho de políticos mediocres tirando a malos peores, con galardones de posibilistas...
Un saludo Sr. Rafael

pcjamilena dijo...

No, Fraga no luchó por la democracia. Se subió al tren que a duras penas avanzaba trayéndola y lo hizo en su último tramo. Supo ver que ese viaje había que hacerlo y más después de haber sido embajador en Londres.

Lo que pasa es que, como él, ha habido muchos que se apuntaron. Sólo sería suficiente con repasar los discursos del “generalísimo”, que por Navidad, nos dedicaba todos los años. Para ver quienes eran los luchadores por las libertades a los que él consideraba como enemigos de España. En ese monocorde y repetido mensaje que apoyaba su mano moviéndola de: arriba abajo cansinamente.

Un abrazo amigo.

Mª Dolores Amorós dijo...

Recuerdos preciosamente expresados.
Censura al pensamiento, al amor, a la vida misma.

Ahí también estuvo Fraga. Ya por entonces no sabía o no quería hablar para torturar a sus alumnos de derecho. Profesor de tortura y amo de las calles.

Por fin se va. Se va el caimán. Y también se va el de familia siempre de derechas y católica de toda la vida, Bono. Jugó a ser socialista. Solo es amante de sí mismo -un narciso cualquiera- y del dinero.
Otros deberían marcharse. Pepe Bono, el de 'estudios de...', que mira por encima del hombro a los trabajadores de Ferraz. Ese pollo que saca pecho no tiene un ápice de socialista. Su únca meta es trepar y llenarse los bolsillos. Mala persona.
Rubalcaba con él a su lado aún tiene menos posibilidades, que ya es decir.

Un abrazo con mi cariño, bonico.

Mª Dolores Amorós dijo...

Equivocación: el otro Pepe es Blanco (por fuera, quizá, y negro, negrísimo, por dentro).

Otro beso.

P.S. Ahora aparece una nueva publicidad al abrir tu blog. Debe de querete mucho. casi tanto como yo.

José Miguel dijo...

Recuerdo Rafael, el artículo que titulaste CARETA. Es lo que tiene este país que le gusta el carnaval. Hace 8 años había "socialistas" por todos lados. Hoy, muchíiiiisimos de aquellos "socialistas" son "pepeistas". Y gritan por el "cambio". País de bandazos y de caretas. Y todos se querrán poner medallas. Menos mal que todavía nos queda la vista y la intuición para saber quién es uno y quién es otro. Un abrazo, maestro querido.

joan murenu dijo...

Mi padre estaba en el cine, empezó el NODO y al aparecer Franco parte del publico tatareó "Se va el caiman..". Se encendió la luz y un señor bienvestido les comunico que saldrian dl cine a las 8 de la mañana del dia siguiente y que durante todo este tiempo solo pasarien dicho NODO.. y la gente en silencio. Seria él año 1945