martes, 4 de octubre de 2011

HUELGA POLITICA

“Haga como yo. No se meta usted en política” A Franco se le atribuye esta falta de visión. No es de extrañar. El dictador no era precisamente una lumbrera intelectual y sí un furriel cuartelero al que se le daba mejor firmar sentencias de muerte. Lo difícil de entender es que a algunos cargos de relevancia al frente de comunidades autónomas también les parezcan despreciable y perversa la política.

Con respecto a la educación, algunas de las recientes elegidas autoridades (y digo autoridades con toda la carga que a ese término se le pueda y quiera dar) han arremetido contra la educación pública suprimiendo miles de puestos de trabajos de profesores interinos. Han exigido dos horas lectivas más a los profesores restantes y han reducido a una cuestión de pura vagancia la respuesta del colectivo docente. Los profesores se rebelan porque no quieren trabajar más de lo poco que ya trabajan. Con esta falta de respeto han resumido Esperanza Aguirre y María Dolores Cospedal la postura de un profesorado que se ha sentido dolido por menoscabar su dignidad ante la sociedad y pisotear la importancia de su misión.

En el fondo subyace para cualquier mirada limpia un empeño en cambiar el sistema educativo. Se trata de reducir la enseñanza pública a la categoría de simple y miserable “auxilio social” para favorecer la enseñanza privada. De hecho se desgrava a las familias que gastan su dinero en la enseñanza privada y se dota a sus colegios de terrenos y dinero público para su implantación y desarrollo como ha declarado expresamente la Consejera de Educación de la Comunidad de Madrid, Lucía Figar.

Los docentes realizan huelgas en varias comunidades como protesta por la ofensa que se les ha inferido, por la visión clara de que se pretende desmantelar la escuela pública para implantar la privada y porque se despide a miles de profesores. Ante esta situación, Esperanza Aguirre, Maria Dolores Cospedal y el Partido Popular que las respalda niegan por una parte la realidad de los recortes y por otra, de forma despectiva como hacía el dictador, desprecian un derecho constitucional como es el derecho a la huelga tachándola de política. Los profesores se han metido en política y esto es un pecado de lesa patria. De hecho Franco nos mantuvo al margen de la “res-publica” como corresponde a un buen dictador. Y parece ser que el mismo desprecio sienten ciertos dirigentes del PP.

Evidentemente que es una huelga política. Porque la política es un parámetro de nobleza humana. Porque significa incardinarse en una lucha común para obtener el bien de la comunidad como conjunto. Porque es tomarse en serio la evolución de la propia sociedad y arrimar el hombro con conciencia de responsabilidad compartida. Por eso es noble. La hemos recuperado de debajo de las botas de un golpista y debemos defenderla como un derecho inalienable.

Me dan miedo los que hablan de huelga política en sentido despectivo. Me siento intranquilo porque ya vivimos muchos años sin libertad política. Me atemoriza el desprecio de algunos hacia lo que nos costó mucha muerte para conseguirla. Me da escalofríos intuir que tal vez algunos, desde su desprecio, siembren una incomprensión y una falsa visión en la ciudadanía e intenten mutilar una dimensión que la engrandece y dignifica.

Quien quiera que analice bien la doctrina Aguirre:"Me parece que las huelgas son un ataque enorme a la escuela pública. Ese creo yo que es el problema que tienen quienes dicen defender la enseñanza pública y hacen ataques a las familias y a los alumnos como privarles del derecho a la educación por unas instrucciones de principio de curso que están perfectamente dentro de la legalidad" Y prosigue: “Las huelgas convocadas por CC.OO., ANPE, CSI-F y FETE-UGT en la Educación Secundaria madrileña son "un ataque enorme a la escuela pública"

Las huelgas del profesorado, de los sanitarios, de los sindicatos son un derecho que hay que preservar y hay que estar prevenido contra la actitud de quienes incitan a una subestimación de la política en sí misma.



2 comentarios:

pcjamilena dijo...

Amigo Rafael, como siempre usted pone su acertada reflexión sobre lo que ahora está ocurriendo o puede ocurrir.

Los que ya tenemos algunos años cumplidos hemos sido testigos de episodios, en los que a cualquier huelga, no había más que tildarla de tener carácter político, para justificar los palos.

Y, efectivamente había que tener en el fondo ideas políticas, para tener arrestos y enfrentarse a la dictadura. Diría que en democracia seguimos igual, o eso cree algunos,

Un saludo como siempre.

Mª Dolores Amorós dijo...

Mi querido amigo:

En el último escrito de mi blog apunté la obscenidad de la condesa-consorte al intentar deslegitimar el derecho democrático a la huelga. Hoy el desvergonzado de su consejero Francisco Granados, con sonrisa de mueca burlona, ha vuelto a retorcer el lenguaje para insistir sobre lo mismo.

¡Qué importante es la cultura para poder pensar por uno mismo y no dejarse embaucar por estos dervergonzados!

Un beso con mi cariño.