viernes, 12 de marzo de 2010

LA FAMILIA DEL PAPA

El Papa vendrá a España en noviembre. Viene –según Rouco Varela- para defender “el modelo de familia cristiana” Un modelo reivindicado contra los ataques del gobierno de Zapatero. En sus declaraciones al periódico El Mundo, el Cardenal de Madrid asegura que Benedicto XVI tiene la intención de echar una mano a la Iglesia católica “en su lucha contra la descristianización favorecida e impuesta por el Gobierno socialista y sus leyes, que atentan sobre todo contra la familia tradicional y contra la cultura de la vida".

Hace un tiempo escribí un artículo titulado “Cristo no es parlamentario” El él decía literalmente: “Llegó la democracia. Las primeras elecciones. Cristo no se presentó y ni siquiera figuró entre los diputados de designación real. La Constitución proclamó la llegada de un estado aconfesional. ¿Se retiró Dios de la política? Dios tal vez sí. Pero la Iglesia nunca renunció al poderío conseguido por su aportación a la cruzada de liberación” La Jerarquía nunca estuvo dispuesta a abdicar de la prepotencia y el dominio que sobre las conciencias ejerció durante la dictadura. Y después de treinta y cinco años de la separación Iglesia-Estado proclamada por la Constitución, permanece empeñada en obligar al Parlamento español a legislar de acuerdo a sus criterios y a su doctrina. No admite la laicicidad como el valor que una sociedad tiene de enfrentarse a su quehacer histórico sin el apoyo en un dios-legislativo-ante-todo, ante todo tabla-de-ley, sin el barandal de un episcopado-depositario-absoluto-de-la-verdad.

La Jerarquía católica es enemiga acérrima de toda evolución. Nada puede cambiar y todo debe seguir siendo “como Dios quiere” Es enervante este orgullo de conciencia depositaria de la verdad absoluta con el consiguiente desprecio de la soberanía del hombre sobre su propio destino. Si por ella fuera seguiríamos pensando que el sol gira alrededor de la tierra. Afincada en la filosofía esencialista, condena la existencia como dimensión en el tiempo, como devenir y apertura a la esperanza ejercida en libertad, tal y como la concibe la filosofía actual.

La familia también ha evolucionado. Su finalidad última no es la procreación, sino el ámbito del amor como horizonte fecundo de la existencia. “Te quiero y te querré siempre hasta que la muerte nos una definitivamente en el amor absoluto” Con esta visión de construcción humana y humanizante comprometimos el futuro mi compañera y yo. Y así tiene sentido la unidad hombre-mujer, mujer-mujer, hombre-hombre.

La laicicidad no es consecuencia de la descristianización ni viceversa. No son dimensiones excluyentes. Por tanto no es el gobierno socialista el que la favorece o impone. Los gobiernos legislan de acuerdo a mayorías parlamentarias, en cuanto responsables de las decisiones de la ciudadanía. Es el Parlamento el que presenta al Rey en nombre del pueblo las leyes que debe firmar. No es la Iglesia la que otorga esta gracia al Monarca. El poder no viene de Dios ni de la Jerarquía siempre amenazante. Nadie atenta contra la familia tradicional y contra la cultura de la vida. Nadie tiene que acudir a la desobediencia civil y a nadie se le obliga a”cometer un crimen” como mantiene cínicamente el Obispo Gea. La Iglesia debe acostumbrarse a respetar la libertad de los ciudadanos y debería pedir perdón por lo que no respetó y sí impuso durante cuarenta años.

Cristo y el Papa no son parlamentarios.

5 comentarios:

Kir dijo...

Pido disculpas de antemano por usar un vocabulario políticamente incorrecto.

Para la iglesia, el matrimonio no es más que un permiso para follar a gusto sin que sea pecaminoso, claro, está según su forma de ver el sexo. Todo eso que nos hacian creer de que casarse era un "compartir tu vida con la de tu pareja" eran meras falacias y engaños publicitarios.... qué triste ¿no?

Mª Dolores Amorós dijo...

Considero que tienes toda la razón, Rafael, amigo. La Iglesia nada tiene que ver con Jesucristo ni su mensaje de amor y paz. La inventó inteligentemente San Pablo y ahí construyó un fabuloso negocio; por ello el Papa y todos los purpurados procurarán lo que sea para que no se les acabe su poderío. Les ha importado, les importa y les importará un rábano la verdad, la caridad, la ética, el amor. Sólo les es valioso lo tan ansiado por el rey Midas.
"Su" familia es otro de los montajes para perpetuarse en su poder. Parece que sólo conocen el sexto mandamiento, aunque la práctica de la pederastia tampoco es problema para ellos. Es todo falsedad y parafernalia.
Y ocultismo total para seguir engañando a la ciudadanía. Las "Divinas palabres" de Valle-Inclán son un excelente ejemplo de ello.
Tú, excelente como siempre.
Mis saludos respetuosos.
MªDolores Amorós.

Loles dijo...

Soy cristiana por que me bautizaron, y en mi niñez

solo me enseñaron el temor a Dios.

Hace tiempo que me libere, de esas creencias,

y siento un desprecio total a esa prepotente jerarquía.

Porque ahora pienso pormi misma, pertenezco a una familia de trabajadores,y mi cultura es la que la vida me ha dado, pero se donde esta el bien y el mal, y esta mas que demostrado que esta aqui, en la tierra entre nosotros.

Un respetuoso saludo y mi admiración

Rovirosa dijo...

Estimado bloger:

No eran diputados, sino senadores los que el Rey nuestro señor nombraba a dedo, y en número de diez, en las primeras Cortes Españolas elegidas por sufragio universal, secreto, directo y convenientemente manipulado.

Diez eran los próceres escogidos por nuestro monarca y los diez fueron muy bién seleccionados y más hubiera querido que fueran doce o tal vez cuarenta por aquello de disponer de un bíblico número con el que justificarlos, pues 12 fueron los apóstoles, 12 las tribus de Israel, 12 los huevos de esas docenas que nos vendían y que por complejos estudios de mercadotecnia y márketing, ahora nos quieren vender por decenas ( que no por docenas).

40 eran los ladrones que acompañaban a alí babá y 40 fueron los días que Nuestro Señor Jesucristo hizo penitencia en el desierto. 40 fueron los años en que las tribus de Israel vagaron por el desierto y 40 los guerrilleros que acompañando al ché de Guevara tomaron Santa Clara como rezaba ( reza) esa canción que usted tanto conoce.

Me duele que usted afirme con tan poca fortuna pero con tanta gracia que la jerarquía católica es enemiga de la evolución como si la verdad pudiese evolucionar. Rudo e injusto reproche el que hace a una jerarquía que cree lo mismo que creían los primeros Padres de la Iglesia de hace ya dos mil años.

Hay que evolucionar, pues, y parece que son nuestros jerarcas los que se niegan la evidencia. Hay que evolucionar y así nos vemos negando al Demonio a falta de negar al mundo y a la misma carne que nos ponemos por montera y a nuestra propia, personal y particular conveniencia.

Parece que tenemos legislar sin Dios como si Éste poco importar o como si tal vez existiera. Todos sabemos y así lo proclaman los más sabios ( lease si no al ingenioso Masiá)que Dios tal vez no sea lo que la Jerarquía nos ha contado.

Tal vez Dios no sea sino un concepto filosófico vago, poco entendido, muy entendible y al alcance de unos pocos, doctos, instruidos, leídos y convenientemente aleccionados.

Tal vez la vieja fe no sea otra cosa de pobre ignorantes que no alcanzan por sus limitaciones intelectuales a comprender la verdad.

Siento perturbar, incomodar y molestar con mis comentarios a los aquí presentes pero yo soy de esos ignorantes cuyas limitaciones me impiden ver más allá de los cuentos y fábulas que la jerarquía me ha vendido con tanto ingenio. Yo necesito esas fábulas. Ustedes, lustrosos y doctos "enterados" no las necesitan.

Me gustaría apostillar mi comentario con una breve anécdota de la que fui testigo ( que no protagonista) hace muy poco tiempo:

Un negro, negrísimo guineano, con piel, como digo , obscura como el tizón, y con un alma igualmente negra, tan negra como la de cualquiera, barruntaba solitario, solidario e incontestado al calor de los efluvios etílicos de una muy española copa de cognac, que dirían brandy o similar los francos o franceses de otras comarcas. Y en esas andaba el semejante o prójimo, prodigando verbos de suerte que preguntaba a los presentes y aún al infinito quién había matado a Jesucristo.

Conviene comentar que era tiempo de maitines y de fugaces y apresurados desayunos entre los presentes y ante el obsceno silencio de los parroquianos el buén hombre respondía a su pregunta jurando y abjurando, que el no lo había matado. Acusaba con su negro y aún tiznado dedo que a Jesucristo lo habían matado los blancos.
Por si alguien le conoce o lo reconoce: Es natural de Niefang, de la antigua provincia de Río Muni. Saludenle de parte de Rovirosa, " el único que conoce guinea ecuatorial"

Rovirosa dijo...

Estimada Loles:

Vd parece que es de los del viejo catecismo. De aquel que rezaba:
.
¿ Eres cristiano? Sí, soy cristiano por la gracia de Dios.

Yo soy cristiano, Loles. Por tal me tengo y por tal me porto. Fiel, además, de la Iglesia Católica para más INRI y le aseguro que, al igual que Vd, tengo criterio propio y pienso por mi mismo.

Que Dios le bendiga, Loles.