sábado, 20 de marzo de 2010

JUAN JOSE AGUIRRE

En aquel tiempo, hubo un Lehendakari con planteamientos no ortodoxos que chirriaban al contacto con la Constitución española. Se alimentaban guerras de banderas, preferencias protocolarias, gritos saboteadores de la presencia del Jefe del Estado y muertos, muchos muertos. Cuánto dolor inútil, visto desde hoy y con el paso del tiempo. Cuánto rosón, cuánto fraga y martín-villa defensores de la unidad indisoluble de españas monolíticas, banderas e himnos. Y ETA buscando nucas, destronando de la vida a Ordoñez y Blanco, tirando por el barranco a hombres que salieron a comprar pan o se tomaban unos vinos con tortilla. Era bien vista por muchos españoles españolistas la equivalencia entre separación y tranquilidad nacional. Era mal vista por muchos españoles españolistas la fractura que significaría la marcha –nadie sabía hacia dónde- del pueblo vasco. Se instaló la cerrazón cerebral, se arrinconó el diálogo, se obvió el encuentro en la palabra. Y hacían frontera la sangre derramada, el padre tronchado, el hijo, la novia boca abajo con luto entre los ojos.

José Luis Presidente invitó un día a Juan José Lehendakari. A la casa de la palabra (Parlamento de todos) donde se reconocen derechos viejos y nuevos, donde se hacen visibles los contornos de esta plaza grande donde vivimos. Habló Juan José. Convirtió sus propuestas en palabra y mediante la palabra se entendieron y desentendieron. Sin Tejeros, sin charreteras, sin pechos condecorados de unidades unificadoras, sin polainas espoleando babiecas bragados de historia. Juan José Lehendakari exigía, sólo exigía. Apretaban sus exigencias. Pero no apostó a su policía autonómica sitiando la Carrera de San Jerónimo. Triunfó la palabra haciendo puentes. Juan José Lehendakari regresó a su hermosa tierra. ETA siguió buscando nucas por una costumbre genéticamente macabra.

Esperanza Aguirre es Presidenta de Cibeles y Neptuno. Presidenta del Partido Popular de Madrid. Presidenta de Güemes huído nadie sabe por qué. Presidenta de Gallardón enfrentado, de Cobos castigado. Presidenta de espías cronometradores de entradas y salidas, alcahuetas baratos chivándose en retaguardia. Presidenta despreciadora de la ley del tabaco, incumplidora del cuidado de cuerpos dependientes, protectora solícita de la visión infantil que prohibe ordenadores en los colegios porque es el método seguido por el Ministro Gabilondo para repoblar la ONCE de invidentes escolares madrileños.

Y ahora Presidenta “rebeladora” Gritando la urgencia de una rebelión contra impuestos. Sometiendo a Mariano, taconeándole la entrepierna. Mariano firmante como Diputado de Madrid, con tiritas parcheándole medio cuerpo. Mariano firme, impasible el ademán, frente a Agustina Aguirre, Isabel de Medinaceli Aguirre.

“Hay que interpretar la palabra rebelión como pedagogía”, afirma Carlos Floriano.

Soraya-portada-Mundo-peón-al-quite: “No es un llamamiento a la rebelión. Es una manera enérgica de afirmar su preocupación”

A Juan José Lehendakari nadie le ha perdonado sus cismáticos planteamientos. Ahora anda errante por aulas juveniles, impartiendo experiencia, enseñando que contra la palabra rebotan las balas que buscan nucas inocentes.

Soraya y Floriano han solicitado a Víctor de la Concha que el término rebelión sea incluido en el diccionario como sinónimo de pedagogía y preocupación.

José Luis Presidente debe agradecer la aportación verbal de Aguirre-diccionario. Mariano está contento, aunque se le han enquistado los tacones en la entrepierna.



1 comentario:

Mª Dolores Amorós dijo...

Maravillosamente ingenioso.
¡Una preciosidad!
Siempre mi enhorabuena.

MªDolores Amorós.