lunes, 24 de enero de 2011

LA TORRE DEL ORO AL FONDO

Sevilla es hermosa. Tan vertical la Giralda. Tan cintura el agua. Tan suspiro el Guadalquivir suspiro. Y al fondo, Torre del Oro. Sevilla es una inmensa foto. Para colgarla en la orla de la historia, en la pared del tiempo. Pons, Camps, Aguirre, Cospedal y Mariano. Arenas, Mato, Soraya. Escoltado Rajoy-Presidente. La torre del Oro al fondo. España cabe en Sevilla, se construye en Sevilla, se hace alegría en Sevilla. La España inviable de Aznar. Autonomías insostenibles. Sevilla-Madrid en AVE. Regresada, centrada y centralizada de nuevo. Circunvalada de M-30 y más.

Ana Mato está segura: Camps es una víctima del PSOE. "Lo han intentado todo contra él –afirmó Mato. El PSOE ha utilizado las peores artes, lo que no ha impedido que todos los sondeos apunten a que el PP repetirá mayoría en esa Comunidad. Tiene la palabra nuestro querido amigo Paco Camps”. Gürtel entre limoneros. Plantados, abonados, podados por el PSOE. Florecidos a base de Correa y Bigotes. Naranjales con trajes a medida. Camps pasaba por allí. Lo asaltó el PSOE. Rubalcaba se supone. Alfredo sabe de estados policíacos, de terror, de persecuciones contra María Dolores-pareo de espumas blancas. De consejeros agredidos, cara rota. No hay duda, dice Cospedal. Hieren porque las encuestas hablan de ganancias electorales. Y Rubalcaba parte caras antes de que le mojen la oreja.

Domingo de Ramos sevillano. Cabalgando, Rajoy-presidente. Vivo. Restando privilegios a senadores y diputados. Con un partido para siempre unido, aunque Aguirre no quiso compartir café con Isabel asturiana, porque se intercaló Alvarez Cascos llevándose a militantes excomulgados por Fraga. Cascos ha sido infiel a sus mujeres, dice D. Manuel.

Rajoy victorioso. Ascendido a los cielos de Moncloa. Reconstruido desde que Mayor Oreja denunció que el PSOE prodiga una cultura de la muerte. El tabaco no mata, ni el cáncer, ni la enfermedad pulmonar obstructiva crónica. Los españoles nos morimos de cultura tratada en el alambique de Zapatero en sus ratos libres. Inoculada en dosis perfectamente estudiadas termina helándote el corazón. Sin pelotones de fusilamiento, sin tiros finales con responso y ataúd. Cultura de muerte. Da escalofríos pensarlo. Tanto cree Mayor Oreja en la familia que ha unido indisolublemente la muerte y la cultura ante el supremo Zapatero.

Zapatero, amigo de las pistolas negras, socio de etarras, debilitando España, depositándola a los pies del terror como fruto de su cultura de muerte. Lo dice también Mayor. Rajoy callado. El siempre calla cuando le preguntan por Bárcenas, por Matas, por Camps. Cascos es pasado. Calla y mira al futuro. Por eso no habla de Irak: la sangre de hoy es ya pasado. Ha quemado sus barcos y en pocas brazadas habrá alcanzado la alfombra que esconde la cultura de la muerte. “Jaime Mayor Oreja es un político de mucho fondo que no dice las cosas por casualidad” Lo sabe Pons. Está cansado D. Esteban de que le pidan que rectifique. “A mí no se me ocurriría pedir que se desautorice a un portavoz socialista” Es mejor que destituyan a sus cargos. Al Delegado en Murcia, por ejemplo. No hace falta que rectifiquen. Que lo saquen de su puesto porque ha dicho Cospedal que tiene pruebas (¿o no?) de que azuzó al descerebrado que le rompió la cara al consejero, Alberto Cruz. Este consejero sabe algo de la cultura de muerte: El PSOE es cómplice en la matanza del 11-M y la ley de memoria histórica es una artimaña para mantenernos en el pasado y “rescatar huesos de criminales de guerra”

La Torre del Oro al fondo. Echándole la mano por el hombro a la foto triunfal de Rajoy triunfal, de Soraya triunfal, de Arenas triunfal. No está Aznar. Se quedó para siempre en las Azores, junto a Bush triunfal, a Blair triunfal. Estremece esta operación triunfo de la que están expulsados unos cuantos y nominados Zapatero y Rubalcaba.

Sevilla lleva en andas a Rajoy. Tan vertical la Giralda, tan cintura el río, tan suspiro el Guadalquivir suspiro.

1 comentario:

Mª Dolores Amorós dijo...

Hola, mi querido Rafael: Tú siempre derramando esa preciosa poesía, incluso para comentar las maldades del PP en un escenario tan hermoso como es la ciudad de Sevilla.
Es una suerte tenerte aquí, leerte, disfrutar de tus palabras y aprender con ellas. Eres único -ya te lo he dicho en otras ocasiones-. Gracias por tu presencia, por tus palabras y por tu hermosa amistad.
Un beso.