sábado, 19 de abril de 2014

EL DESCENDIMIENTO



Descolgar los ríos que penden de tus ojos,
los ríos anudados a tus pestañas.
Apear la noche de tu sonrisa tibia,
disuadir el aliento que me llega despacio
desde tu voz de ayer,
de siempre.
Intento bajarte
por la rampa de mi sangre
hasta la íntima espuma
de semen encendido,
hasta esa catarata
predeterminada
que limitan tus caderas.
Quiero desclavarte el alma
y envolverla en un mar,
hoy que es sábado y dios
resucita esperanzas.
Quiero vendar tus heridas
con jazmines y naranjos
como si fuera Sevilla
un sarcófago de alegrías.
Quiero bajar tu sonrisa
a la altura de los besos
y hacerme un cíngulo azul
que sostenga mi vida.
Bajarte de ti, de mí,
para que vueles
como las rosas en primavera


PORQUE EXISTES

                                         Si no existieras, no escribiría poemas



Porque eres palabra fundadora.
Porque haces el mundo con tus manos
y lo sostienes sobre un eje que gira
y el día se convierte en noche
y luz en madrugada.
Creas la tierra redonda
con el formato de tus labios cuando besas.
Nace en tus ojos la vida,
la existencia, en tu sexo
que transforma la gótica ojiva de tu luna
en médula de tiempo y alegría.
Me trasvasas la palabra si me besas,
si tu boca crea mi boca,
si  tu piel hace mi piel,
si nacen mis huesos en tus ojos,
si existo porque existes.
Y escribo poemas
porque tú eres tú,
porque dejas tus huellas en mi lengua,
porque me certifica tu ausencia
la presencia de tu cuerpo en mi cuerpo,
de tu carne en mi carne,
de tu aliento creador
en mi aliento creado.
Y escribo poemas
porque vives,
porque intuyo tu alma,
tus andares por el paisaje de mis montes,
tus pechos donde duermo mi cansancio,
 tu vientre paralelo a mi vientre.
Escribo poemas porque existes.
Si no existieras, haría del silencio
un velo de cemento,
de piedras,
porque no tiene sentido el agua,
si no es río,
si no es mar,
si en ti no desemboca



APRENDIENDO


Alguien me dijo que un río se hace poco a poco.
Gota a gota,
agua más agua en manojos,
en ramos pequeños de rocío.
Abriéndose camino
entre las caderas de la tierra
hasta el vientre del mar.
Alguien me dijo que lo humano nunca llega a ser humano,
que somos un disfraz de minutos
abrochado lentamente
al quehacer de cada día.
Que buscamos el amor
como definición suprema.
Pero que el amor es una etiqueta elegante
que envuelve la ignorancia de lo que somos.
Cuando decimos amor
hay un fondo de sangre erecta
y una vagina disconforme con su soledad.
Que somos una colección de neuronas
con estímulos eléctricos, químicos.
Enchufes somos
manejados desde una central
no sé dónde radicada.
Sinapsis, dicen, cuando se rozan tu piel y mi piel,
tus labios y mis labios,
mi sexo con tu sexo.
Yo desprecio la ciencia
cuando estoy frente a ti,
cuando tengo tu cuerpo cubriendo mi cuerpo
cuando se llena tu boca
de la locura más hermosa
y tomo conciencia
de que bebo el zumo  sabroso
del manantial  limpio de tu vida.
Prohibo a la ciencia que se acerque
a tu piel y mi piel para explicarme
la composición de las células enamoradas.
Que nadie me despierte de este sueño,
con la luna latiendo entre las sábanas
y una noche dormida en nuestra almohada.



viernes, 18 de abril de 2014

PREGUNTAS



Tengo las manos llenas de preguntas
o de caricias.
No sé si  busco  tu cuerpo o tu respuesta,
pero tengo las manos buscando,
cavando el tiempo,
la esperanza,
la frustración
de encontrar sólo silencio.
Por las aceras voy,
mendigando,
suplicando,
pobre de ti,
desheredado de tu piel,
despojado de tus labios,
desahuciado de tu cuerpo.
Fue respuesta tu carne
para mi pregunta hundida en ti,
clavada en ti,
buceando el sonido más oculto,
la palabra tal vez escondida
en tu luna,
en tu sangre,
alma adentro.
Las manos llenas de labios
para andar el paisaje de tu vientre
y regresar a tus ojos sin perderme,
subiendo por tus pechos
hasta la luz infinita de tus párpados.
Estás y ya no soy pregunta
porque tú eres respuesta,
única respuesta


jueves, 17 de abril de 2014

DIGO BESO




Digo mucho más cuando digo beso.
Imposible abarcar toda la entrega en dos sílabas.
Abrazar la primavera no es sólo sostener
la luz de los cerezos en los ojos.
Digo más,
pero no soy capaz de medir las consecuencias
de mis labios en tus labios.
Necesito besarte.
Me estremece besarte
porque desconozco el final de ese camino
que comienza en el cielo de tu boca
y a lo mejor termina donde tú terminas,
donde tu infinitud,
donde  no existe el mundo
porque tú no lo creas.
Digo mucho más cuando digo beso
porque es esférica tu piel
envuelta en sí misma,
y está el fin donde comienzas
y está el comienzo donde acaba
la ternura de tu carne.
Digo mucho más,
pero no sé qué digo,
ni consigo pensarte
como se piensa un paisaje
con  límites concretos.
Déjame que te bese
aunque me pierda en ti
y no regrese nunca

al olvido olvidado.

miércoles, 16 de abril de 2014

INFINITA


Eres infinita.
Sólo cabes en un beso.
Le hago un hueco a tu piel
en mis manos
y te duermes, fetal,
entre mis dedos.
Cubres la equidistancia
entreabierta de mis labios
y cabe tu lengua
en la breve lejanía de mis dientes.
Infinito
el paisaje de tu vientre
para estas raíces que se hunden
y beben de tu río.
Infinita
esta noche de luna diminuta,
dormida entre mis manos
que abarcan toda la melancolía
de tus pechos
olvidados con un olvido consciente.
Infinitas
tus huellas
marcadas en mi carne,
en mi almohada
con un metal incandescente,
con un fuego pequeño de cerilla.
Infinita te quiero
porque sólo infinita
me cabes en un beso.


SIN ECOS



A veces se estropean las palabras
cuando se pronuncian.
y el amor, por ejemplo, no es amor,
sino el zumo agrio de un limón.
Se nos rompe el aliento
por una dislexia inexplicable
y no es beso lo que digo,
ni tacto,
sino lluvia
y piedra
y entiendes lo que entiendes
y sientes lo que sientes.
Digo caricia
y es desnudo lo que pienso.
Digo tacto,
pero sueño tu piel.
Manos digo
e imagino tu sexo entregado,
exigiendo el encuentro
íntimo de los cuerpos.
Pronuncio silencio
y es entonces
cuando se llenan
los labios de tus labios
y se duerme en tu lengua mi voz
y se sueña todo en nuestros sueños.
La palabra desnuda
es verdad, como tú.
Verdad te quiero,
verdad toda,
entera
sin palabras,

sin ecos.