miércoles, 13 de enero de 2016

CONFIESO QUE…



Confieso que me da miedo la muerte,
Su perfil lorquiano a las cinco en punto de la tarde
y el ala de una mariposa
en los labios del agua.
Me da miedo la vida,
ese hueco finito
que se abre en el tiempo
y perfora el vuelo de los pájaros.
Me da miedo el amor
que me ahoga en los ríos
y estrangula el oxígeno
que conforman el arrullo de las palomas azules.
Me da miedo perderme,
no encontrarme en este bosque
de sentimientos contrapuestos
donde se enfrentan el querer y no querer al mismo tiempo.
Me das miedo tú,
contradicción vital que me destruyes
porque me haces el amor
y me pierdes en la explosión de tus ojos,
en la ternura de tu abrazo.
Confieso que me da miedo el miedo
porque ignoro el esqueleto que sostiene
esa carne,
esa piel,
ese corazón que tiembla
y bombea la muerte,
la vida,
ese amor que te nombra
y te funda en la existencia.
A la primavera aspiro.
A su sombra cuajada de amapolas
cuando mueren los pájaros de asombro
ante tanta belleza mecida en la arboleda.
Busco las alambradas
para colgar mis miedo,
golondrinas azules, infinitas,
por si existen los amaneceres.