domingo, 15 de septiembre de 2013

CARNE DE MUERTE



Soy carne de muerte.
Carne de mañana, sólo mañana,
sin ayer.
Carne de recuerdo,
de olvido.
Carne color sepia
en un mueble bar para gin tonic.
Carne añorada de almohada,
de gemidos ahogados,
de músculo cansado,
de besos rodando hasta tu vientre.
Carne de soledad retorcida,
de vida ahuyentada,
de vacío perseguido,
de aire malogrado.
Carne de hueso,
andamio desmontado,
piel sin tiempo.
Carne de ceniza,
polvo de crisantemo,
de mármol superpuesto
y una cruz desnuda
crucificando el viento.
Carne de eternidad sin tiempo.
Carne de nada, de nadie
después de haber sido carne de ti.
A lo mejor estás, mujer,
como cuando tocaba
tu carne erguida,
tus pechos como gritos,
tu sexo abierto a mi sexo,
tu espalda recorrida,
tu nuca, tu pelo desbordado,
enredado en la noche de lunas celosas.
Ya no recuerdo si soy carne de ti,
carne de muerte, carne de olvido.
Busco la última gruta de lo humano,
sin más pan que la ausencia
masticada en la sombra,
digerida la pena
de ser carne de muerte,
de no ser carne de ti.


sábado, 14 de septiembre de 2013

 NOMBRE



Tu nombre fue en el principio,
cuando el caos,
cuando la nada era nada,
cuando Dios era un proyecto de sí mismo.
Fue tu nombre.
Apareció tu postura
de monte recién hecho,
de mar recién parido,
de río alumbrado
entre caderas de luna.
Fue tu nombre
fecundando
el vientre de las rosas,
derramando el esperma
en el sexo de los ríos.
Fue tu nombre
creando vientos y espigas
para que los labios sintieran
el roce de la hierba.
Fue tu nombre
ordenando los besos,
las caricias, el ímpetu
sexual de las estrellas.
Fue tu nombre
quien me entregó la nostalgia
de tu boca aterida,
de tus pechos de escarcha,
de tus montes con nieve.
Fue tu nombre
quien me puso en las manos
el calor suficiente
para abrasarte esa herida
vertical de tu entraña.
Fue tu nombre.
Aquí estoy por tu nombre
autor de mi carne,
constructor de la sangre
que te bebes a chorros.
Vivo porque tienes
tu nombre entre las manos
y fabricas los huesos
que aúpan la tristeza,
el amor y el cansancio
de ser hombre en el tiempo.



MAYORIA ABSOLUTA



Los partidos políticos aspiran siempre a obtener mayorías absolutas al pretender gobernar un país. Argumentan siempre, que en su afán de servir a la ciudadanía, esa mayoría les permite abordar su propio programa electoral sin que la oposición apriete el freno y prohíba el avance de las mejoras que están dispuestos a aportar. Las campañas no sólo piden el voto, sino el voto mayoritario. Un Parlamento dividido entre varias opciones, argumentan,  conlleva  una disgregación de fuerzas y  una demora en la consecución de proyectos para la comunidad.

La aspiración a la obtención de mayorías absoluta basada en el interés ciudadano, esconde el ansia de dominio sin estorbo en la toma de decisiones. Cada partido se siente mesías salvador, redentor de los pecados cometido por sus antecesores, crucificado por herencias recibidas, sobre las cuales debe ponerse de pie y conjurar una resurrección que ilumine el futuro del pueblo. En el fondo la aspiración a la mayoría guarda un dictadura venial, pero dictadura, para que nadie pueda oponerse en derecho a lo que cada partido pretende implantar.

Pero lo que cada partido quiere imponer a sus ciudadanos, ¿responde a los deseos reales de éstos? Cuando los partidos llegan al poder, traicionan con frecuencia los programas electorales plenos de promesas de mejora y se instalan en su propia ideología dando la espalda de manera descarada a lo que los ciudadanos votaron con la esperanza de un cumplimiento que llevaría a un cambio de rumbo que pondría al país en las coordenadas del bienestar perdido. Tenemos el ejemplo reciente del programa electoral del Partido Popular, incumplido hasta la desfachatez. Ni creación de empleo, ni defensa de la sanidad, la educación, las pensiones, el desempleo, ni la bajada de impuestos, ni defensa de la mujer maltratada, ni nada de nada. Se hundieron en la desvergüenza el propio Rajoy, Pons, Floriano, Montoro, Soraya y toda la corte que seguían a su presidente (lo del liderazgo de D. Mariano ni está demostrado ni se demostrará) y refugiados en una herencia recibida y absurdamente ignorada, imponen un cambio de sociedad refugiados en la crisis porque sienten la vergüenza de proclamar un cambio fundamentado en el capitalismo más denigrante. Y entonces llaman reforma laboral al despido libre y a la emigración de talentos movilidad exterior. Si se desconocía la situación económica de Europa y de nuestro país, no se estaba en condiciones de aspirar a gobernar ni a prometer lo que no se sabía si se podría cumplir. Y si se conocía (y claro que se conocía) ni se podían refugiar en la herencia recibida ni se podía caer en la prevaricación de prometer lo que de antemano estaba claro que no se podría cumplir.

España es la escombrera de lo que fue. Está arrinconada en el desguace más humillante de la democracia. Hay hambre, niños desnutridos, gente buscando comida en los contenedores, enfermos contra la tapia del dolor con el tiro de gracia de la desatención,  estudiantes expulsados de la universidad por falta de dinero, jubilados cobrando por debajo de lo ahorrado porque se les ha robado parte del dinero cotizado, disyuntiva entre medicación y el arroz hervido, tristeza de plomo en los ojos, futuro convertido en porvenir de tiempo muerto.

Y el Parlamento copado por una mayoría absoluta que mira por encima del hombro a quienes en la oposición exigen transparencia, comparecencias del presidente, corrección a chulerías baratas de Wert, seriedad a las sonrisas de hiena de Montoro, honradez a las carcajadas estúpidas de Báñez, fluidez de palabra (no digamos de ideas) de Ana Mato. Y la niña Fabra gestualmente alegre con que se jodan los parados, y Alonso portavoz restregando mayorías, y Gallardón repartiendo carnets de dignidad a las mujeres…Mayorías absolutas.

Esas mayorías del gobierno que las tenga ignoran que sólo el pueblo es siempre el depositario de la mayoría absoluta e indiscutible. Y olvidan que quien gobierna contra la calle lo hace de manera dictatorial. Hubo un tiempo en que la dictadura vivía en El Pardo y tenía cachas de pistola y botas abrillantadas acostumbradas a pisar cadáveres y  derechos. Pero también desde la Moncloa se puede disparar contra la multitud y ejecutar derechos fundamentales. Allí se visten trajes de alpaca y mocasines italianos. Y se dispara con B.O.E. que es más elegante.

La democracia es la toma de conciencia del pueblo sobre sí mismo, sobre su destino, su futuro, sus aspiraciones, su libertad, su historia. Y quien usurpa esa conciencia, escondido en los sacos terreros de una mayoría, está ejerciendo una dictadura, bien vista, pero dictadura.

Desde esa mayoría absoluta que sólo el pueblo posee, puede y debe la ciudadanía rebelarse contra dictaduras de cuello blanco.


viernes, 13 de septiembre de 2013

DENTRO DE TI


Estoy dentro de ti.
Te invadí para quedarme,
para habitarte,
para acompasar el ritmo
de mi sexo y tu carne.
Entré para colgar
la palabra,
el aire último
que se resiste a salir
de mis pulmones grises.
Tengo archivados tus besos,
organizadas tus caricias por orden
de noches con luna llena,
de madrugadas con tu pelo salvaje en la almohada.
Dentro de ti. Hospedado
en tu gruta con techo de cristal,
con paredes de espuma,
con lunas colgadas en los muros,
como una alhambra de suspiros.
Dentro de ti. Donde el nunca es  siempre,
donde el futuro es hoy
y el mañana es ayer
vivido en las entrañas
del tiempo que inexorablemente somos.
Dentro de ti,
Refugiado de mí mismo
para poder ser tú
cuando se haga de día en nuestra cama.
Se nos hizo difícil
caminar por aceras paralelas.
Dentro de ti, tal vez,
pueda alojar el cansancio,
el eterno cansancio de existir.


jueves, 12 de septiembre de 2013

FACIL


Era fácil quererte.
Bastaba asomarse
a tu blusa abrochada
amparando palomas
redondas como  el mundo.
Nunca supe marcharme
en el momento justo
para evitar que mis manos
hicieran el camino
dibujado de tu escote.
Era fácil quererte,
conquistarte los ojos,
reptar bajo la falda,
buscando la alegría,
conquistando la cumbre
vertical de tu venus.
Se quedaron pequeños
tu falda escocesa
y mi pantalón con raya.
Ya no es fácil querernos.
Tú trabajas de puta
y yo arreglo hipotecas
para enterrar desahuciados.
Me faltan cien euros
para pagar tu entrepierna,
tus ojos de lujo, tus muslos de lujo
para camas de seda.
Tus palomas redondas como el mundo,
tu escote dibujado,
mis manos escalando tus cumbres
Sólo me importa aquel parque
sembrado de dinero,
de pizarra y ladrillo,
de especulación sin futuro.
Y ningún arquitecto tuvo en cuenta
los besos, las caricias,
el roce de los sexos,
el hermoso fluir de nuestros ríos,

cuando era fácil quererte.
DESORDEN


Quiero desordenar
tu pelo rubio sobre la almohada.
Desordenar la simetría de tus pechos.
Desordenar el mar de espuma de tu vientre,
la yedra oscura que trepa por tu sexo.
Quiero desordenar los caminos que te suben
desde los pies
hasta el mundo redondo de tu espalda.
No descansaré hasta que regreses
al caos que eras cuando encontré tus ojos,
a la locura horizontal de tus labios
cuando nos miramos,
cuando nos besamos
sin saber siquiera
el destino de la noche.
Quiero mis manos llenas
de tu piel sublevada y anárquica,
irreverente, salvaje,
exigiendo autonomía
para hacer de la luna
una boca que grita.
Quiero desordenar tu carne,
tu alma encharcada
de flores y barro.
Así regresaré hasta mi origen,
a las raíces oscuras,
a la ignorancia más honda
de saber lo que soy y por qué estoy aquí

con la existencia asombrada.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

NUNCA



Nunca sabré.
No podré prescindir de este vacío, de este hueco
incapaces de albergar tu nombre.
Es la soledad absoluta,
sin la palabra colgada
como una estalactita de sangre caliente.
No puedes hospedarte,
no encuentras la postura
para adecuar tu desnudez
a las dimensiones de mi nada.
Soy un sombra agrietada,
aunque te empeñes
en crearme en tus sueños,
en moldear con tus manos
mi carne de barro con tres partes de agua.
No tiene un después el nunca.
Es inútil tu boca
devorando mi nada.
No podrás digerir
la inexistencia.
No sabré. No sabrás
si lo posible es posible.
Sólo se permite copular
a tu farsa y mi farsa
y convertir los gemidos y el esperma
en la risa caliente
de un manantial sin sentido.
Nunca sabré. Nunca sabrás.
La muerte es la ignorancia

decadente y sin nombre.