domingo, 4 de mayo de 2014

ETERNIDAD



Por la eternidad pregunto.
Pido que nadie me responda.
Estoy acomodado en el tiempo,
en este ser para la muerte
con la conciencia de finitud
clavada en el destino.
Heidegger, Sartre, Camus
con su peste a cuestas
y aquel accidente
que le truncó la continuidad del ser.
Es más sencillo acabarse,
ejercer el verbo reflexivo de morirse
porque nadie me muere, aunque me mate.
yo me muero.
Soy el sujeto activo de esa gramática
que apaga mi sangre poco a poco.
Me falta el predicado
porque nadie me dice qué es la muerte,
nadie le añade una cualidad concreta
más allá del fin, del precipicio
donde por todas partes limito con la nada
como una isla disuelta,
con el eje roto,
estática
como una estatua de Miguel Angel,
que nadie visita
porque los muertos son un museo turístico
y  todo se hace sótano,
oscuridad herrumbrada.
Renuncio a preguntar.
Cuelgo del silencio la palabra
sin más interrogantes ni respuestas.
Silencio absurdo soy,
sólo silencio.


sábado, 3 de mayo de 2014

COSTUMBRE


No quiero acostumbrarme
a una memoria equivocada.
Prefiero el camino entreabierto
como una cuneta,
esos labios de tierra
que albergan lunas
para que no se extravíen.
No quiero hacerte costumbre,
rutina de piel andada
una noche, otra noche
de estrellas oxidadas.
Como grieta recién hecha te quiero
donde dejar mi luz vertical
y la fruta madura
exiliada de aquel paraíso
de dioses frustrados.
Acudo desnudo a la subasta
que reclaman sin árboles tus calles.
Te espero donde nadie te espera,
en el destino sorpresa de ese amanecer
que te revela un nombre que nunca pronunciaste.
Me llamo como tú me llamas.
Soy como tú me defines.
Quiero que me rehagas cada día
como un pan caliente

de trigo y amapolas.
POEMA INUTIL





Un poema sencillo
como un pájaro
con un canto en las alas.
Un poema redondo
como el perfil de un beso
en tus labios.
Un poema pequeño
como un mundo infinito

en la infinitud de tus manos
SI LLUEVE





A lo mejor me llueve primavera,
y tú me llueves
y me mojas la piel
y el musgo crece
como otra piel
para tus labios húmedos.
Me desnudo entonces
para que llegue el agua
hasta mi sangre
y tus besos se adentren
bajo la piel
en mi carne.
Llúeveme,
hazme primavera,,
escarcha al amanecer,
hierba caliente de sol
con la forma de tu cuerpo
saltando sobre mi cuerpo.
A lo mejor me anocheces primavera.


viernes, 2 de mayo de 2014

CUERPOS





Mi cuerpo es un resumen de tu cuerpo.
Mis manos, conciencia de tu piel.
Llevo tu perfil alojado
en las grutas del alma.
Por las fisuras íntimas te hiciste
sombra de mi sangre
y dejaste tus sueños
dormidos en mis sueños.
Existo porque me piensas.
Soy barro en tus manos cartesianas,
artesanía de cristal los huesos
que sostienen mi carne
fundida con tu carne,
en la invasión de mi cuerpo en tu cuerpo.
Hacia ti voy
camino de mí mismo
al encuentro de los besos que dan forma
a las pulsiones de mi sexo en tu sexo.
Síntesis me siento de ti.
Los ríos me llaman por tu nombre,
y sabe el mar que soy arena tuya,
que me toca si te toca
su espuma la frontera de los besos.
Soy tú.
Vacío siento y plenitud de ti.
Nuestros cuerpos son nuestro cuerpo,
la unidad de medida más exacta
en el sistema sensual de la alegría.
Me diluyo como un líquido en tus manos,
en tus ojos, tus pechos
en ese vientre que hospeda
la nada que voy siendo
para ser todo tú.
Suéñame para que encuentre
el sendero que sembraste
con miguitas de ternura.
Llegaré hasta mí si tú me llevas
por los túneles iluminados de tu ser
hasta lo que seré siempre
si me adentro en las calles de tu boca.


jueves, 1 de mayo de 2014

IMPERDIBLE





Cintura alta el pantalón Armani. Ignoro el nombre del tejido. Tal vez piel sobre la piel de sus piernas. Pantalón frontera con sus pechos como toros, como toros brillantes contra el viento, contra el pecho que los roce, clavándose en la alegría del tacto.

Era ella. No la veía desde el instituto. Recuerdo un viernes, seguramente era viernes. Se le rompió el imperdible de su falda uniforme. Tardé en arreglárselo porque sin querer mis manos la rozaban y presentía que la vida era hermosa. Que era suficiente que se rompiera un imperdible para disfrutar del tiempo, del mundo, de la existencia. Ella me pagó el favor viniendo a estudiar el siguiente domingo por la tarde.  Aprendí a hundirme en unos ojos azules, a contemplar su pelo rubio, a imaginar que toda la vida se resumía en aquel cuerpo de apenas quince años.

Era ella. Pantalón Armani. Tacones que le hacían cimbrear sus nalgas como una virgen sevillana. Admiré el gesto de expulsar el humo de su cigarrillo. La forma de unos labios envueltos en esa niebla, revelan cómo son los besos bajo el brillo de una luna. Su mano en la copa era como su mano en la espalda de un hombre.

Recordamos aquel viernes de hacía tiempo, aquel domingo de hacía tiempo. Y estoy seguro que los dos llevábamos el alma abrochada con un imperdible reconstruido.

Fue todo muy hermoso cuando desabroché aquel pantalón de cintura alta, cuando de nuevo me hundí en aquellos ojos azules, cuando perdí mis manos en su pelo rubio. De nuevo experimenté que toda la vida se resumía en aquel cuerpo de mujer de labios entreabiertos.


La luna lo supo todo. Una noche de mayo se lo contó al mar y el mar amó las olas de cintura alta, de imperdible de espuma, de ojos con  primavera dentro.
SOMBRA


Fue la voz de tu sombra
tocando la sombra de mi voz
como  tu piel mi piel.
Silencio tú,
que sigues mi cuerpo
y duplicas
el perfil de mi existencia.
Me llamas y me voy haciendo poco a poco
como la primavera se hace en los cerezos.
Sin prisas.
Como el eco
que llega a hasta el monte
y lo engendra la luz para nombrarte.
No sé si te sigo o tú me sigues.
No importa.
Gozo la unidad que somos,
acepto en mí tu cuerpo
ejerciendo de imán,
que dentro de ti me hace
ritmo, canción, poema,
lo que nunca he sido
porque sólo tú me admites
dentro de tu sangre,
ahondando tu sexo,
haciéndome sombra interior de tu carne,
en tus raíces
regadas de sudor de cuerpo.
Sombra que me acoges,
que me amparas,
me refugias
en el arco sagrado de tus ingles,
en la humedad amniótica de tu piel.
Sombra yo de ti.
Sombra tú de mí.

Sólo sombras.