sábado, 7 de septiembre de 2013

TU NOMBRE

                                             “Sólo decía tu nombre”


Es mi nombre más nombre
cuando tú me pronuncias.
existo de otra forma,
casi por vez primera.
Nombro la rosa
y la rosa sale del vientre de la nada.
Nombro y me convierto en orfebre
del agua, de la luna, de la noche.
Soy un dios hacedor cuando nombro
y confiero cuerpo al aire.
Le puso nombre a las cosas
y empezó la historia
en aquel paraíso de manzanas,
de mujeres desnudas,
de víboras reptantes
y ríos recién hechos.
Es mi nombre más nombre en tus labios,
en tu boca creadora de alientos que caldean
la cintura del viento
para que surja la dimensión
de este barro que soy,
de la tierra que me configura.
Es mi nombre más nombre
cuando estoy en tus brazos,
cuando tú me moldeas
y me haces vivir
en tu vientre de luna.

Nómbrame siempre para que no me muera.

viernes, 6 de septiembre de 2013

NO ME PISES



No me pises la vida.
Tengo tatuadas demasiadas huellas.
Tiene ampollas la carne de olvidos olvidados.
Esta historia de bocas
besadas por fascículos
ya no tienen salida comercial,
Los besos agrios no son
coleccionables de otoño
para decorar bibliotecas de salón.
Nadie leería los viejos labios de entonces
cuando tú y yo alquilábamos
los sótanos del aire
para lunas adolescentes.
Tu vientre y mis ingles
se apretaban detrás de una sombra
para que nadie viera
los caminos de tu espalda,
la inquietud de tus manos
indagando mi sexo.
No me pises la vida.
Deja que me alimente
de este polvo caliente,
de esta arena caldosa,
agria como los limones

de Federico y Camborio.

jueves, 5 de septiembre de 2013

FUE ENTONCES


El sudor de la noche,
el brillo de tu lengua rozando la ternura.
No estamos
porque ya no es entonces.
La palabra del tiempo nos perfila
y no somos ayer, ni mañana, ni nunca.
Habitamos un hueco en el recuerdo
para preservarnos del frío de la nada
y sentirnos vivos dentro de la muerte.
Fue entonces,
cuando la noche era noche,
cuando el tiempo sudaba
y se anudaba tu lengua
al grito de las ingles,
de la carne embistiendo
la femoral de la luna.
Fué entonces tu cuerpo refugiado
en el techo de mis manos,
en el ático cielo de mi boca
para que no pudiera sorprenderte
la noche desguazada,
el reparto de estrellas sorteadas,
adjudicadas al postor sucio de besos.
A lo mejor alguien detecta
el olor de las caricias,
el sabor de tus pechos,
las huellas de mi piel
y el camino del recuerdo.

¿Fue entonces?

miércoles, 4 de septiembre de 2013

RECITAL


Recita mi cuerpo.
Quiero rimar con tu boca
para que sepa la muerte
que soy palabra pronunciada por tus manos,
que estoy hecho de caricias, de besos,
que no puedo morirme fácilmente
porque resido en tus labios.
Existo cada vez que me sueñas,
cada vez que  tu almohada
me convierte en silencio,
cada vez que a la noche
me remite a tu vientre de espuma
y me adentro en tu centro vertical,
al sur de tu cintura,
y descanso mi hombría
para que sepa la muerte
que no puedo morirme
porque tú me recitas,
porque me haces poema
en la piel de tus ingles,
más allá de tu nombre.


martes, 3 de septiembre de 2013

RESURRECCION


De repente tu carne
como una epifanía,
una resurrección al tercer día
con la luz arterial,
delimitando el tacto
para que nadie profane el viento
en la herida del costado.
Tu memoria tiene antepasados
de horizontalidad, de tumba abierta,
de vientre de tierra con sexo de amapolas
para sostener tu muerte boca arriba.
Echó raíces tu cuerpo.
Alguien puso piel a tu voz.
Se hizo carne la luna
y habitó entre los huesos
que sostienen el cielo
infinito de tu boca.
De repente tu carne,
para siempre tu carne
ardiendo sobre un sepulcro

de olvidos crucificados.

domingo, 1 de septiembre de 2013

AHORA



Ahora que no estamos
donde siempre estuvimos.
Ahora que no somos nosotros
ese plural corporativo
que formamos tú y yo.
Ahora tal vez pueda decirte lo que nuca
supo decir el conjunto de sílabas
que llamamos palabra.
Ahora que  somos distancia
como antes de besarnos,
como antes de encontrarme
tu cuerpo frente al mío,
antes de que fueran tus caderas
el mapa de mis manos,
antes de que tus labios pronunciaran
el nombre que aún me identifica
para que la muerte un día
sepa cómo me llamo.
Antes de que plantara entre tus piernas
la nieve nevada de los pinos.
Ahora que no es entonces ni mañana,
ni antes ni después,
ni siquiera ahora mismo.
Ahora que el tiempo
se nos cayó de espaldas
porque se  despeñaron
la luz y las caricias.
Ahora no sé qué decirte,
porque perdí la memoria
porque tú ya no estás

y porque yo no existo.
NO TE IMAGINO


No te imagino sin nombre.
Desnuda de ti,
vacía de ti,
como un andamio de viento.
No imagino la oquedad,
ni el túnel de tu boca
descifrando interiores
con la voz a tientas
para no errar el camino
que va a ninguna parte.
No imagino la austeridad de tu grito
invocando tu nada interior,
el volumen de tu nada,
tu nada en tres dimensiones.
No puedo pensar tu inexistencia.
No coincide con el destino de mis besos,
con el camino de mis manos,
con la llama de mi sexo.
Si no existes, no existo.
A lo mejor es eso.