QUISIERA
Necesito un rincón de tu
sombra
donde tus manos lleguen
sospechando el relieve
de una ausencia tallada.
No sé si estaré,
si seguiré estando
si sabré permanecer
cuando la luna pierda la
memoria
y no sepa nombrarme.
Porque el olvido es ancho
y hondo
y cava la medida exacta
de un ataúd a medida.
Quisiera hacer el amor,
tocarte bajo la lluvia,
bajo tu blusa de seda
y el chanel de tus caderas.
Quiero hacer el amor
allí donde el amor se hace,
perdido en tu bosque
cubriendo con tu cuerpo mi
cuerpo
embistiendo tus labios
con la fuerza de un monte.
Sospecho, estoy seguro,
que el adiós sería entonces
despegar cada beso de tus
labios
y clavarlos al cielo de mi
boca.
Sospecho, estoy seguro,
de encontrar el rincón de tu
sombra
donde tus manos lleguen
sin sospechar mi ausencia.
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