miércoles, 14 de octubre de 2015

TE PARECES A LA NOCHE

Te pareces a la noche
tendida sobre los puentes.
Te pareces a la noche
con una luna encendida
donde confluyen los ríos
y se abren caminos
los peces de colores.
Noche tú
con las traviesas clavadas
en piel de besos oscuros.
Te pareces a la noche
de labios entreabiertos
esperando las ingles
de mares excitados.
Te pareces a la noche
con la espalda curvada
recitando a Neruda, a Lorca y Alberti.
Noche de carne deseada,
de noches, noches nocheras
entre sábanas de Holanda
y limoneros Camborio.
Noche tan noche,
vientre de yedra,
muslos que me llevé al río
creyendo que era mozuela.
Neruda, Lorca y Alberti,
trinidad de sombras morenas
y un solo amor verdadero.


lunes, 12 de octubre de 2015

ANUDADO



Anudado a tus piedras,
a las cicatrices de tus puentes,
me descuelgo hasta los huecos
de tus ojos.
Hay océanos
con tormentas en sus vientres
y delfines dislocados
escondidos tras murallas de plancton.
Hundidos en ti
se agolpan los pulmones
exigiendo árboles de aire,
lunas con brisas en la piel,
bocanadas de luz como tus puentes
por donde descolgarme
hasta el hueco de tus labios.
Hay células amordazadas,
crecidas en proporción geométrica
que mastican la vida
y vomitan muertes amargas como limones oscuros.
Pero  me anudo a ti,
a la yedra que escala tu cintura
hasta culminar la cima de tus pechos
y me salvas
de los dientes agrios
que desangran el viento que suplico.
Aspiro tu aliento creador
y los alveolos se agrandan con tu nombre
y retorna la vida como al niño
que acepta el cansancio de ser hombre.
Atado a ti seré la sombra
que te sigue,
que existe porque existe tu cuerpo,
que hunde sus besos donde nacen tus besos,
mis labios en tus labios
para que no se filtre el aire
que cosecha hematíes

en el sudor de mi sangre.
AGUA Y TIERRA



Agua y tierra, tú, mujer.
Agua y tierra, yo, hombre.
Mundo nosotros de tierra y agua.
Proporciones exactas
unificadas en adorable barro.
Somos cosmos, ríos, montes
luna de espuma en la cintura del mar.
Pero tú y yo amándonos
rompemos la lógica de esa mezcla.
Tu piel imanta mis manos.
Los labios moldean el perfil de tu cuello.
Se llaman los sexos por su nombre
y se hunden en el misterio absoluto.
¿Somos consciencia?
¿Sólo abreviaturas químicas,
tabla periódica de elementos?
¿Relámpago eléctrico
entre neuronas inalámbricas?
¿Pero dónde tu carme,
tus pechos como nidos de mariposas blancas,
la oscuridad luminosa de tu sexo,
el triunfo vertical de tus muslos?
¿Agua y tierra tú y yo?
¿Sólo barro?
No importan las preguntas.

Vamos a enamorarnos

sábado, 10 de octubre de 2015

¿GANARON LAS ELECCIONES?


Rajoy, Rato, Aznar, Aguirre. Ruedan estos nombres insistentemente por la prensa, la radio, las televisiones. No hay comentarista que se precie que no exponga su visión sobre estos personajes. Hasta el punto que uno piensa que las elecciones se han celebrado ya y las ha ganado este totum revolutum que forman los rostros de quienes aspiran a gobernar, de quienes sacan los colores a sus antecesores, o de quienes deberían taparse las vergüenzas que otros destapan.

Rajoy persigue la reelección. Le pesa el dedo del padre Aznar quien debería pedirse perdón a sí mismo por el disparate de creerse un dios capaz de encomendar la salvación del mundo a Mariano. Pero Aznar es un inmenso ombligo con la vista cansada de tanto contemplarse, de ensalzar sus hazañas, de ser consciente como nadie de la existencia de armas de destrucción masiva y de aquel flequillo que afeaba la fotos de los tres (cuatro en realidad) mosqueteros  que ascendieron a la gloria de la historia con las manos manchadas de sangre irakí, de sogas que apretaron el cuello de Sadam hasta romperlo, de llevar la democracia del dolor a un país que todavía hoy se derrama por las calles como consecuencia de visionarios ilustres como los de la foto. Los salvadores de patrias son siempre opresores de ciudadanos. Existen los dictadores de corbata que pisan las espaldas más democráticas. Y Aznar, emperador de barro y mercadillo, sólo sirve para ir pregonando sus propias grandezas e ir coronándose como catedrático de sus logros.

También Rato parece haber ganado las elecciones. Fue el mejor ministro de economía y hacienda. El milagro pequeño del bienestar  (el grande fue Aznar), que puso a España en el carrusel importante de las naciones importantes. Pero ahora le votan los jueces, los fiscales, los que le ponen la mano en la nuca para alegría de unos e indignación de Marhuenda. Y aquel que puso en pie la economía tuvo que esconder la suya en la amnistía de Montoro.

Aguirre sigue reptando, arrastrándose ante sus propias mentiras para ver si es posible aún ser alcaldesa o suplente de Rajoy. La sexagenaria incapaz de ver la corrupción que ella engendró como una de esas madres que arrojan por el wáter al hijo de sus entrañas y tiran de la cadena como si las cisternas encerraran un poder de abssolución y encubrimiento de todas las falsedades. Nos mintió hasta el punto de decir que se retiraba por una grave enfermedad (de la que por suerte está recuperada) y por el amor que a su edad sigue sintiendo por su marido y sus nietos. Y mentía. Se metió a cazatalentos, pero recordando a Granados y a tantos otros, se dedicó en calumniar a Carmena y a empujar a Rajoy para despeñarlo del helicóptero del poder. Pero en helicóptero viajaba también ella y ahí está, arrastrándose y reptando como si del director de La Razón se tratara.

Y Rajoy asegurando que su gobierno ha sido fantástico, pero que no han sabido explicar lo que han llevado a cabo durante estos cuatro años. Pero yo pienso que lo han expuesto tan bien, que ha llegado a todos los sectores. Los trabajadores han entendido que la reforma laboral era una inmensa pérdida de derechos. Los estudiantes han comprendido que sólo unos privilegiados tendrían en adelante la posibilidad de estudiar. Los científicos han asimilado que deben seguir cumpliendo con su deber, pero en universidades extranjeras. Los dependientes han tomado conciencia de que el gobierno no tiene ningún interés en quienes no producen al cien por cien. Los enfermos han concluido que son sólo mercancía. La tercera edad sabe que han vuelto a ser simplemente viejos con la obligación de llenar los estómagos de hijos y nietos con cuatrocientos euros. Los jóvenes han tenido claro que deben someterse a la movilidad exterior, que es una situación muy superior a la de emigrar para limpiar retretes. Y así podríamos seguir.

Por una parte llegamos a la conclusión de que el gobierno ha explicado meridianamente toda su gestión puesto que la totalidad del pueblo ha entendido lo que han realizado en esta legislatura. Por otra, deducimos que las promesas que se nos hicieron estaban falseadas de raíz a la vista de lo realizado una vez llegados al poder. Todavía, después de cuatro años, Rajoy sigue culpando a la herencia recibida de lo inexplicablemente explicado, Es como la atenuante que busca un maltratador en el ejemplo visto en su infancia. Nadie puede escudarse en esa herencia a no ser que trate de demostrar la debilidad de su proceder y su incapacidad para realizar autónomamente su propia aventura.

Rajoy, Aznar, Aguirre. No sé si estamos en tiempo preelectoral por el brillo de tanto puñal, o si ya han ganado las elecciones y entonces los puñales se dirigen hacia la ciudadanía.


viernes, 9 de octubre de 2015

CARNE DE SILENCIO


Carne de silencio, tú,
de distancia.
No alcanzo
la altura de tu boca.
Imposible el beso,
y el eco de su sombra .
De pie mi hombría, no consigue
la comisura de tus labios.
Inútil preguntar la dirección de tu piel,
la altura de tus montes
escalados en noches antiguas.
Nadie indica la desembocadura de tus ingles,
la plaza de tu vientre,
la oscura cosecha de amapolas
que decora tu misterio más hondo.
Hasta ti mi palabra,
hasta tocar tu carne de silencio.
Ante tu boca
los labios asombrados.
Soy lo imposible,
lejanía sólo,
gemido sólo de otro tiempo,
del entonces,
del siempre,

tal vez del nunca.
SE INCENDIA LA PIEL


Se incendia la piel
Y detrás de la piel muere
ese toro con los ojos vendados
que busca la femoral
en las ingles del tiempo.
Alguien roció de soledad
la hermosa penumbra de tu sexo
para degollar tus trigales
y talar los cerezos
donde colgaste tu luna
aquella noche sin noche.
Se incendia la piel
y huele a piel el aire
debajo de las sábanas.
Desnudos como un río,
en llamas tu piel,
mi piel ardiendo,
fundidas las cenizas,
indescifrables los besos,
concretando las manos tus caderas,
recitando tus muslos,
regresando a tu boca
y al campamento de tu espalda.
No busco la seguridad,
sino el vértigo de tus pechos.
Vamos a incendiar la noche
escondida en el hueco de tu nuca,
la piel de la noche,
la carne azul de las estrellas.
Vamos a desnudar al mar.
El amor es así,

un incendio que comienza en los ojos.

miércoles, 7 de octubre de 2015

MIRADA


En tu mirada.
En el vientre de tus ojos.
En el amniótico líquido de tus pupilas
donde madura el cuerpo
de la palabra nunca pronunciada.
En tu mirada
donde te crecen palmeras,
con oasis de amapolas azules
y agua entre tus pestañas.
Ahí, en tu mirada,
en la calle que termina en mí mismo
porque me das a luz
si me recuerdan tus ojos.
En tu mirada cerrada
cuando los labios sellan
la carpa de tus párpados
y lanzas mundos de colores
como pompas de alegría.
En tu mirada
quiero vivir
para llegar a ser
la piel que besas,
que abrazas.
que deseas cuando la ojiva de tu sexo
se abre como un mar
para albergar  primaveras
en las ramas de su espuma.
Déjame existir,
ser simplemente mirada,

tu mirada.