martes, 11 de noviembre de 2008

CAÑIZARES MACHO

Cuando alguien necesita demostrar su superioridad aupándose sobre las espaldas de otros es simplemente un opresor. Subirse a los hombros de alguien para que se admire nuestra esbeltez nos convierte en pisoteadores de los demás. “Querer evitar la destrucción del hombre” a fuerza de destruir a la mujer, proclamar su superioridad en base a la humillación, gritar su supremacía relegando a la marginación, implica una visión acomplejada que dice muy poco de la propia virilidad.

“La ideología de género busca la destrucción de la familia y del matrimonio entre un hombre y una mujer” “En la ideología de género la sexualidad no se acepta propiamente como constitutiva del hombre, sino que el ser humano es el resultado del deseo de elección de manera que sea cual sea el sexo físico la persona podría elegir su género” “La ideología de género presentada como igualdad y no discriminación es una de las revoluciones más insidiosas porque conlleva la destrucción del hombre”

Todo lo que antecede son palabras e ideas del Cardenal de Toledo, Antonio Cañizares. Cardenal-macho donde los haya. Necesitado de apoyar su viril primacía hispánica en el desprecio de la mujer. La falta de dignidad intrínseca femenina debe ser el fundamento de su no admisión al sacerdocio. Un rechazo que atribuyen a la voluntad de Jesús de Nazaret. La Iglesia se autoproclama intérprete absoluta y excluyente de los designios divinos.

Jesús Pichel se pregunta desde su columna en este periódico hasta cuándo tendremos que aguantar una Jerarquía orgullosa, metomeentodo, con un complejo de persecución basado en cualquier legislación que no coincida con planteamientos tan aberrantes como los que anteceden. Sólo, pienso, cuando recupere una humildad que perdió con Constantino y que es origen de su poder supremo, jerarquizado y dictatorial.

La Jerarquía eclesiástica tiene derecho –faltaría más- a expresar lo que piensa y en todos los órdenes. Pero los ciudadanos tenemos también derecho a exigirle que sus enseñanzas no sean coercitivas y que no las residan en su distorsionada visión de Dios.

Basta de desprecio hacia los que no participan de su fe, hacia los homosexuales, hacia los matrimonios no canónicos, hacia los que necesitaremos, tal vez pronto, de alguien que nos ayude a morir dignamente, hacia la mujer, hacia la no confesionalidad que nos hemos dado por voluntad soberana del pueblo.

Y que asuma esa Jerarquía que cuando expresen posturas-macho como las del Cardenal de Toledo, tengamos la posibilidad de mostrar nuestro desacuerdo sin condenas eternas. Exigimos un respeto absoluto a la voluntad del pueblo que somos actualmente y que ellos nos proh9ibieron ser durante cuarenta años.


sábado, 8 de noviembre de 2008

QUERIDO AMIGO

“Dos buenas noticias. Primera: Buhs se va. Segunda: Buhs se va definitivamente” Así comenzaba Ignaki Gabilondo uno de sus telediarios nocturnos. Ironía, agudeza, exactitud sobre todo. La humanidad se enriquece a sí misma cuando alguien se apea del quehacer conjunto y esforzado de todos. Cuando pise su faraónico rancho dejará huellas de sangre, de miseria perfectamente planificada, hambre diseñada, división y una crisis económica que ha hundido a millones de seres. Habría que preguntarse si destructores como Bush tienen derecho a ejercer de dios único y todopoderoso durante ocho años. Bush se va y para siempre. La humanidad estará más limpia desde el próximo enero.

Ante su ausencia irrevocable unos sentirán nostalgia. Otros, la infinita alegría y el legítimo orgullo de no haber sido nunca sus amigos. Media España entre estos últimos. Se lleva los besos del histriónico Berlusconi, ese bufón infiltrado en la política, capaz de situar a Italia en los márgenes del mundo. La bella, la culta, la brillante Italia arrojada a las afueras de su elegancia por los millones (el poder de los miserables) de un fascista.

Por estos pagos de toro negro, Aznar-plañidera, investido de GEES y FAES, arropado de Azores-Irak, de rodillas ante el mausoleo de Texas, rey mago de incienso y mirra, turiferario de sangres petrolíferas. Aznar destronado. Siempre aspirante a Carlos V. Caudillo de valores de occidente, defensor de alcázares cristianos. Aznar-PP peregrinos hasta la mesa oval de habanos embargados. Echando en cara a un Presidente español su enemistad con el imperio, condenando a los que nos negamos a cambiar oro negro por sangre, proclamando que Irak pertenece al pasado con muertos presentes de ayer, de ahora mismo.

Se va de forma irremediable y para siempre. Ataúd de oscuros crespones. Sin armón de bellos caballos, ni rostros de velos negros. Al olvido se va sólo con la cabeza agachada y el corazón escondido. Texas tiene hechuras de Plaza de Oriente en Noviembre. Catafalco de generalísimo furriel. Ahí están los que lloran el pasado. Bush comandante en jefe. Fusilado ahora por un pelotón infame, ejecutado por la historia, sin más patria que el rancho-valle-de-los-caídos, festejado con bombas de racimo, hussein occidental de destrucción masiva.

Viene empujando Africa. Africa negra y esclava. Danzando en torno a la luna. Curtida de sol y hambre. Antigua cuna del hombre. Obama americano de pies negros. Trajeado de Armani y seda en las corbatas. Empeñado en resucitar el mundo, lavando costras de sangre, coágulos de la desesperanza.

Rajoy, Soraya, Dolores te envían claveles blancos. Aznar –seguro que tú lo entiendes- anda fabricando bushes para futuras Azores.



lunes, 3 de noviembre de 2008

¿LEY NATURAL?

Ha hablado la Reina. ¿Está o no en su derecho? ¿Debe tomar partido? ¿De derechas la Reina de todos los españoles? ¿Debe defender públicamente principios católicos inmutables, a lo Rouco, lo Gascó, lo Benedicto, lo Cañizares? ¿Puede ser esta la Reina de los no-católicos, en un país constitucionalmente no confesional?

Eutanasia, matrimonio entre homosexuales, aborto, violencia de género, enseñanza de religión en las escuelas, origen creacionista del universo… Algunos de estos temas están en lista de espera del Constitucional. Otros, ya legislados por un Parlamento surgido de las urnas. Y todos, materia de discusión política, científica o filosófica.

Todas las opiniones manifestadas (¿o no?) por Dña. Sofía han sido discutidas, interpretadas, impugnadas o admitidas en artículos, foros radiofónicos, televisivos y alrededor del pincho de tortilla de media mañana.

La Reina fundamenta alguna de sus opiniones en la existencia de LA LEY NATURAL contra la que no puede promulgarse ley positiva alguna. Monserrat Nebrera, parlamentaria catalana del PP, defiende con ahínco que la Reina exige la prevalencia de esa ley natural sobre cualquier otra. Y ahí radica el mérito, la consistencia y el valor de sus declaraciones, concluye la diputada. No he visto ni a los más ilustres comentaristas poner en tela de juicio esa ley natural como premisa de las opiniones vertidas ni la normativa de derecho que de ella se deriva.

La existencia indiscutida e indiscutible de la llamada ley natural tiene detrás una larga tradición y de ella se desprende la normativa de un derecho inscrito con carácter indeleble en la conciencia colectiva. La visión ontológica de lo humano conduce inexorablemente a su necesario acatamiento. A mediados del siglo pasado esa concepción ontológica da paso a una experiencia existencial del acontecer histórico. El hombre se experimenta a sí mismo como ser-en-el-tiempo, ser-para-la-muerte, intrínsecamente abierto, dinámico, más como interrogante sobre sí mismo que como dato predefinido, más como horizonte que como esencia cosificada. Esta visión del hombre como ser-itinerante-hacia-sí-mismo deja atrás esa ley natural que frena el caminar hacia horizontes siempre inalcanzables, destruye al hombre-como-pregunta, desprestigia lo humano-como-utopía-de-lo-humano.

La Iglesia nunca ha dado ese paso de lo ontológico a lo existencial y por tanto permanece anclada en una ley natural que no permite la evolución del mensaje. Su postura cómodamente fetal carece del vértigo de una existencia siempre asomada al balcón de la libertad. Permanece en una postura estática, impermeable al dinamismo de la historia. Vertical y autártica desde Constantino, con un derecho canónico que suplanta al evangelio, una legislación ajena a las bienaventuranzas, una jerarquización incompatible con los valores democráticos de hoy.

Ni la historia de la Iglesia ni la historia de la humanidad pueden salvarse de las atrocidades cometidas refugiándose en la existencia de una ley natural que abre paso a códigos antievangélicos capaces de contemporizar con nazismos, esclavitudes, opresiones, supremacías raciales, purezas de sangre, etc.

Majestad, es Vd. una mujer culta. Saque de su biblioteca a Heidegger, a Sartre, a Marcel, Zubiri, Mounier, Häring, Rhaner, Congar y tantos y tantos otros. A lo mejor entonces puede concebir la historia como un proyecto nunca cerrado sobre sí mismo, sino abierto como el mar, hacia la república caminante de las olas.



miércoles, 29 de octubre de 2008

LA DERECHA OFENDIDA

Entre todos le hicimos un hueco a la palabra. Plaza del encuentro la llamamos. La tuvo prohibida el dictador. Pero a ella nos acercábamos en las noches calientes de fusiles, de procesos mil uno, de presos despeñados por ventanas carcelarias, de disparos al aire que mataban obreros y estudiantes.

Por noviembre fue. Lejano para muchos. Cercano siempre para otros. Intimo como el recuerdo del beso primero y escondido. Nació la palabra. De libertad encinta, de libertad parturienta. Palabra brotada del hueco que le hicimos durante cuarenta años contra la condena sumarísima de enterrarla en una fosa común. Para que nadie la encontrara, para que ningún padre nuestro la redimiera, para que ninguna cruz de los vientos la velara. Palabra sometida por pistolas, pisoteada por botas relucientes, esposada en Fuentevaqueros, aplastada por la tierra más tierra de la tierra.

Empezamos a ser libres a la sombra de la palabra. Se refundó el estado: el otro aportando verdad a la verdad de cada dia, derechos nuevos, ciudadanía sin vasallaje, ejercida entre todos, urnas preñadas de libertad sin ira, hombro con hombro porque pesaba el mañana.

La palabra no fue herencia. Creación más bien, luchada y conseguida en carabancheles destruidos. Por eso repugna la violación de la palabra, su maltrato, su desnudez aprovechada en nombre de la libertad de expresión. Los mundos, las copes, las isabeles, los m-a-rodríguez, los vidales, los alcaraces. “Zapatero y ETA tienen el mismo proyecto” “Zapatero debe explicar qué grupo terrorista le llevó a la Moncloa” “Zapatero encumbra a ETA” “Zapatero ha negociado con ETA la entrega de Navarra” “Zapatero es el socio de ETA en la empresa de destruir España” “Zapatero ha traicionado a los muertos. Si no le ponen bombas es porque está entregado a los terroristas” “Zapatero rompe España por exigencias de la banda” ¿Seguimos? Palabra prostituida, violada, maltratada. En nombre de la libertad de expresión. Como si nombrarla en vano no fuera un crimen de lesa democracia.

Y cuando alguien defiende la honestidad, la integridad de la palabra se ofende la derecha, se levanta de la tertulia política y se va con su dignidad (léase indignidad) a otra parte. Siguen teniendo la obsesión de la pertenencia, como en el pasado. La derecha salvaje, casi la única que ha tenido este país, siempre ha caído en la tentación de apropiarse de las aspiraciones, de las necesidades, de los pensamientos de la totalidad. Los matrimonios homosexuales no interesan a la mayoría porque no encaja en la mentalidad nacionalcatólica de la derecha. La memoria histórica reabre heridas. ¿Las heridas de quién? No se puede entender España sin cristianismo. ¿De qué cristianismo hablamos?

Sobre la palabra descansa y se construye nuestro estado de derecho. Habrá que defenderlo contra sutiles alzamientos nacionales.


lunes, 27 de octubre de 2008

EL DERECHO DE LAS ROSAS

Un grupo de actrices ha colgado en los balcones del alma un ramo de rosas. Y le han puesto un nombre: rosas blancas por la paz. Flores limpias, recién cortadas, engalanando el camino que se abrió un veinticuatro de marzo y que día a día vamos construyendo los hombres y mujeres de este país. Con el vértigo que siempre produce el quehacer humano, con la duda en la sangre, con el remordimiento del olvido, con la esperanza de la lucha. Conscientes de la fragilidad del esfuerzo, como si de mimar al viento se tratara.

Hay otros balcones con rosas: rosas blancas por la dignidad. Y uno quiere mantener la unidad del corazón y amarlas a todas, porque el hombre no sabe qué será de su vida si algún día le faltan las rosas.

El Presidente Zapatero tiene rosas blancas: blancas, sin más. Y teñidas de sangre también. Porque se las entregó una diputada del Partido Popular. Parecían rosas apuñaladas, abierto el costado, fusiladas al amanecer. La recibió el Presidente con una sonrisa y pasó toda la sesión parlamentaria pensando en ellas. No escuchó a Rajoy que reivindicaba la memoria de los muertos. Se olvidó de Aceves que chapoteaba en el barro del once de marzo. Ignoró a Zaplana que pedía explicaciones que él nunca supo dar. Pensaba el Presidente en las rosas blancas y en las rosas manchadas de sangre que le había entregado una diputada del Partido Popular.

Subió a la tribuna y pidió el consenso de todos los partidos para votar el derecho de las rosas. Hay que exigir a la O.N.U. que proclame con urgencia la alianza de las rosas. Tendrán libertad para elegir democráticamente el color que prefieran. Están en su derecho. Pero a todas se les exige que guarden en su vientre la paz y la dignidad. Sin contraponerlas. ¿Cómo se pueden enfrentar paz y dignidad? ¿Y por qué hay que identificar dignidad con sangre? Tal vez porque alguien ignora qué es la paz, qué es la dignidad y qué son las rosas. O tal vez porque alguien se empeña en decapitar una flor y aprovechar su sangre para decorar la vida.

La paz o es digna o no es paz. La dignidad encierra la paz o no es dignidad. Manchar con sangre el camino es apostar por cegarlo, es fabricar trombos en el aire. Y la sangre duele cuando estamos empeñados en proclamar el derecho de las rosas.

HIPOTECAS-BASURA

Lo dicen los entendidos: las hipotecas-basura están en el origen de la crisis que sufre el mundo. Los bancos concedieron créditos hipotecarios en exceso a gente que después no ha podido pagarlos. No se aseguraron del patrimonio, del trabajo o de la solvencia de los avales. Y de golpe se encontraron los misericordiosos banqueros con que les resultaba imposible rescatar las cantidades prestadas más los intereses de usura correspondientes. Habían concedido demasiado dinero a los pobres. Por eso, porque el dinero se entregaba a gente con trabajos inestables, carentes de respaldo patrimonial y avalados por otros insolventes, se llaman HIPOTECAS-BASURA.

Los ricos, los clientes preferentes, siempre cumplen con su palabra. Son formales, buenos pagadores y no les importa devolver el dinero recibido para ayudar a enriquecerse a sus colegas banqueros potentes y prepotentes. Con ellos la economía siempre está asegurada. Una cosa es prestar millón y medio de euros para que DON FULANO se compre un palacio y otra muy distinta entregar doscientos cincuenta mil a un barrendero del ayuntamiento para albergar a su familia en un pisito de treinta metros cuadrados. Está cantado que este pobre-hombre-hombre-pobre terminará en el paro y dejará de pagar. Y con ello será el responsable de la caída estrepitosa de los botines y los gonzález. Los pobres, siempre los pobres, son los culpables de la crisis económica.

Cuando hace tres años la limpiadora de oficinas, separada, dos hijos y una madre-gran-dependiente, pagó el primer recibo de su hipoteca, éste importaba seiscientos euros. Ahora, entre el mayor valor del euribor y la subida de intereses, el banco le reclama mil cien. Al Banco Central Europeo le salen las cuentas. Pero a la limpiadora de oficinas no. Y la limpiadora de oficinas pasa a engrosar el número de criminales que apuñala bancos un sábado al atardecer.

El piso tiene un costo de construcción cifrado en diez millones de pesetas. (al minero no le entran en la cabeza los euros), pero él ha tenido que pagar cuarenta al gran empresario de la construcción. El gran empresario, el señor importante, el presidente del consejo de administración, tiene tres hijos estudiando en EE.UU. Y tiene que dedicar muchas horas para sacar treinta millones de beneficio por piso. Y cuesta mucho el jet privado imprescindible para los desplazamientos, porque él no sólo no puede perder dinero, ni siquiera tiempo puede perder. El tiempo de los ricos es oro. El de los pobres trabajo y cansancio.

Crisis mundial. El mundo declara culpable a los pobres. Por eso se llaman HIPOTECAS-BASURA.

sábado, 25 de octubre de 2008

SAN AZNAR, ORA PRO NOBIS

Bush anfitrión. Embalsamado de historia, pero anfitrión. Por el tiempo enterrado, pero anfitrión. Amortajado de Irak, pero anfitrión. Pordiosero de gloria, coleccionista de olvidos, huérfano de Azores, de Blair, de Aznar, pero anfitrión.

G-8- G-20. Arrojando dólares, euros, hipotecas-basura sobre el catafalco de sedas negras, de crespones negros. Capitalismo muerto. Resucitado capitalismo. Dispuestos a refundarlo, a ponerlo de pié con una elegancia nueva, gloriosa, celebrando la eucaristía laica entre bancos tiritando de miedo.

Zapatero tal vez ausente. No invitado a tanto funeral, desterrado por socialista, por obama blanco candidato. Zapatero plañidera porque nadie quiere prestarle el tarjetón que acredita lágrimas funerarias.

España tiene derecho a llorar. Tiene bancos repletos de hipotecas brillantes, pagadas con sudores, con altos andamios, con horas extras en oficinas grises. Intereses, comisiones de botines, de vulgares gonzales bbv, de importantes señores blindados de contratos y jubilaciones de arrugas millonarias.

Zapatero, ausente tal vez. Incomprensiblemente ausente de esa cúpula de ricos aupados en tapias de miseria. Ausente tal vez. De botellón y porros en el descampado de Moncloa, jugando a soldaditos inocentes de Irak, a joven orgulloso de nación orgullosa.

Montoro exigiendo que Zapatero pida perdón por tanto parado en plazas de pueblos soleados de otoño. Que pida perdón por tanto viernes santo de INEM crucificado, de mujeres y hombres fichando su dolor cada quince días, de teléfono cortado, de luz cortada porque son incompatibles con la limosna del subsidio.

Montoro exigiendo que Zapatero pida perdón. Imitando al Aznar-penitente, nazareno-castellano, descalzo de gloria, de vanidad, arrepentido de Azores, converso sin armas de destrucción masiva, purificado de sangre iraquí. Como Aznar-íntimo-de-Bush, predicador de proyectos cósmicos gloriosos, profeta de futuros climáticos inmutables, sin temperaturas cambiantes, sin calentamientos sospechosos de polos erectos.

Y los analistas políticos, los contertulios de mesas televisivas, radiofónicas pidiendo intercesiones. Zapatero debe pedir, suplicar, sacar en rogativas su orgullo. Y peregrinar hasta la ermita de san aznar. Para que interceda ante bush enterrado entre G-8 y G-20. Para asistir al espectáculo de la resurrección del capitalismo. San José María, ora pro nobis. En nombre de Mariano, tu vicario en la tierra, de Cospedal-paridora-de-partidos centristas. Por la gloria del camarada Acebes, del móvil nokia Zaplana, de María de porcelana vasca, de Mayor Oreja tristón, de Alcaraz mercantil de dolor subastado.

Yo, José Luis advenedizo, dudoso, sin conciencia de política exterior, que quiero un planeta verde y no azul, que no supe comprender la gloria del ejército vasco de liberación, que vendí Navarra, que rompí la España una, grande y libre, que gané unas elecciones un catorce de marzo de cuya fecha no quiero acordarme. Mírame aquí sin un bush que llevarme a la boca, sin una condolezza-giralda-morena. Mírame, San Aznar et ora pro nobis.